jueves, 2 de mayo de 2013

Santa Clara de Asis



SANTA CLARA DE ASIS


Asís, 1193 o 1194 - id., 1253) Fundadora de las religiosas franciscanas, llamadas Clarisas. Su padre pertenecía a una de las familias de mejor linaje de la ciudad, y su madre era una dama de profundo sentido cristiano. Cuando tenía 18 años, subyugada por el ardor evangélico de su compatriota Francisco, que acababa de poner en marcha la nueva fraternidad, se confió a su dirección.

Santa Clara de Asís
Abandonó su casa y en la capilla de la Porciúncula, donde vivía San Francisco, tomó el hábito de manos del santo, prometiéndole obediencia. Inmediatamente fue confiada por Francisco al monasterio benedictino de San Pablo de las Abadesas. Allí tuvo que vencer la enconada oposición de sus parientes. Quince días después, Francisco le procuró un asilo más seguro en el convento de Sant´Angelo in Panzo, en las estribaciones del monte Subasio, donde fue a unírsele, fugada asimismo clandestinamente, su hermana Inés.
Posteriormente, Francisco dispuso para Clara y sus imitadoras una vivienda, adaptada al ideal de pobreza y sencillez que ella misma anhelaba, junto a la pequeña iglesia de San Damián, por él restaurada. Y en ella se instaló el pequeño grupo de Damas Pobres, llamadas luego Clarisas, integrado ya con otras tres compañeras. La comunidad femenina imitaba en lo posible la de los hermanos franciscanos.
Durante cuarenta años, Clara fue la superiora del convento de monjas de San Damián. Su vida era de gran austeridad y muy rica en obras de caridad y piedad. Se cuenta que alejó con sus oraciones a los sarracenos que asediaban Asís. Redactó una Forma de vida en la que insistía en la pobreza como base para la regla que ella misma redactó con posterioridad (1247-1252), adaptación para las religiosas de la regla franciscana. En 1253, una bula pontificia aprobaba solemnemente la regla que había compuesto. Murió en 1253 y fue canonizada en 1255. Sus restos descansan en la cripta de la iglesia a ella dedicada en Asís. Su fiesta se celebra el 12 de agosto.

Hechos de los Apostoles 2,1-5


“Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse. Había en Jerusalén hombres piadosos, que allí residían, venidos de todas las naciones que hay bajo el cielo”.
Hechos de los Apóstoles 2, 1-5

“LA MUSICA REGALO DE DIOS”

Orígenes y algunas de sus fuentes.

Por Miguel Vázquez Aguilar.

En el año 54 después de cristo, San Pedro fundó en Roma la sede del cristianismo, y la ebullición
subterránea de este nuevo espíritu en las catacumbas de Roma, impulsó a los primeros cristianos
a alabar a Dios por medio de cánticos. Sin embargo, la música romana de la época estaba
asociada a la vida pagana y superficial que llevaban la mayor parte de los romanos. Por ello, los
primeros cristianos no adoptaron estos cánticos para acompañar sus oraciones (como ya lo hemos
mencionado en capítulos anteriores), y fácilmente se sintieron subyugados por el carácter de las
melodías orientales que San Pedro introdujo a Roma.

De estos cánticos orientales se nos habla en algunas referencias contenidas en el Nuevo
Testamento. San Mateo, por ejemplo, escribe, en su evangelio: “…habiendo cantado el himno
salieron al huerto de los olivos”. San Pablo, en la epístola a los colosenses invita a los cristianos
de esa región a unirse y alabar a Dios: “enseñándoos y exhortándoos los unos a los otros con
salmos e himnos y canciones espirituales”. Por salmos entendemos cantos de origen hebreo con
letra tomada del Antiguo Testamento, y por himnos, canciones de alabanza de origen griego.
Estos cánticos de origen oriental, introducidos a Roma, estaban basados en una melodía, sin
acompañamiento de ninguna clase, y fueron la base del desenvolvimiento de la música durante
mil años.

Existe todavía más referencia sobre las buenas costumbres musicales cristianas y se encuentra en
un escrito muy antiguo de Plinio el Joven, para informar al emperador Justiniano de las prácticas
de los nuevos cristianos: … tenían la costumbre de reunirse en un día determinado al amanecer,
para alabar a Cristo como a un Dios, con un canto alterno”.

Canto alterno es el que se desarrolla entre dos coros, uno de los cuales responde al otro. En la
liturgia católica, el canto alterno recibe el nombre de antífona, y se canta con la participación de
dos coros, o bien con un solista y la congregación.

Fue en el año 323 que Constantino declaró el cristianismo como religión oficial. Este suceso
naturalmente aceleró la propagación de la fe cristiana por todo el imperio romano, y la nueva
música cristiana fue un arma poderosa para catequizar a las tribus bárbaras de tierras europeas.

CONTINUARA……………………………….



SAN PEDRO FUNDO EN ROMA

LA SEDE DEL CRISTIANISMO.

La Ascencion


  El artículo del Credo: "Subió al Cielo y está sentado a la derecha del Padre" nos enseña que Cristo cuarenta días después de su Resurrección subió al Cielo en cuerpo y alma, por su propia virtud. La Ascensión de Jesús

   Nos refiere San Lucas en el Libro de los "Hechos de los Apóstoles", que Cristo resucitado "se manifestó a los Apóstoles dándoles muchas pruebas de que vivía, apareciéndoseles por espacio de cuarenta días, y hablándoles de las cosas tocantes al reino de Dios" (Hebreos 1,3)

   En este lapso de tiempo, Cristo confirió tres poderes importantes a la Iglesia, a saber: a) a San Pedro el poder de gobernarla (Juan 21,15); b) a todos los Apóstoles el poder de perdonar los pecados (Juan 20,22); y c) también a todos ellos el de enseñar, bautizar y hacer cumplir lo que Él había mandado (Mateo 28,18).

EL HECHO DE LA ASCENSION

   Nuestro Señor Jesucristo, después de dirigir a sus Apóstoles estas últimas palabras. "Recibiréis el Espíritu Santo y me serviréis de testigos en Jerusalén y en toda la Judea y hasta los extremos del mundo", "se fue elevando a la vista de ellos por los aires hasta que una nube lo encubrió a sus ojos" (Hechos 1,8).

   Advirtamos lo siguiente:

a) Cristo subió al Cielo en cuanto Hombre, pues en cuanto Dios nunca dejó de estar en él.
b) Subió por su propia virtud; y esto se diferencia de María Santísima que subió al Cielo en cuerpo y alma, pero no por poder propio, sino por poder de Dios.
c) La frase: "Está sentado a la derecha del Padre", indica la gloria de Jesucristo en el Cielo.

   La expresión "estar sentado a la derecha de alguno" denota en general ocupar un puesto en honor; y en este lugar significa que Cristo disfruta en el Cielo de gloria igual a la del Padre, en cuanto Dios; y mayor que todas las criaturas, en cuanto hombre.

FINES Y FRUTOS DE LA ASCENSION

   Cristo subió a los cielos por tres fines principales: a) para tomar posesión del reino de su gloria; b) para enviar el Espíritu Santo a los Apóstoles y a su Iglesia; c) para ser en el Cielo Mediador e Intercesor nuestro y prepararnos tronos de gloria(Hebreos 4,14).

   La Ascención del Señor debe fomentar en nosotros de modo especial la virtud de la esperanza, puesto que Él "subió a prepararnos un lugar en el Cielo" (Juan 14,2). Este pensamiento está llamado a fortalecernos en las luchas y tentaciones de la vida recordándonos que "si combatimos con Cristo, con Él seremos glorificados" (Romanos 8,17).

martes, 9 de abril de 2013

Santo Tomas Apostol


Tomás significa "gemelo"
La tradición antigua dice que Santo Tomás Apóstol fue martirizado en la India el 3 de julio del año 72. Parece que en los últimos años de su vida estuvo evangelizando en Persia y en la India, y que allí sufrió el martirio.
De este apóstol narra el santo evangelio tres episodios.
El primero sucede cuando Jesús se dirige por última vez a Jerusalem, donde según lo anunciado, será atormentado y lo matarán. En este momento los discípulos sienten un impresionante temor acerca de los graves sucesos que pueden suceder y dicen a Jesús: "Los judíos quieren matarte y ¿vuelves allá?. Y es entonces cuando interviene Tomás, llamado Dídimo (en este tiempo muchas personas de Israel tenían dos nombres: uno en hebreo y otro en griego. Así por ej. Pedro en griego y Cefás en hebreo). Tomás, es nombre hebreo. En griego se dice "Dídimo", que significa lo mismo: el gemelo.
carrying_cross1.JPG (26515 bytes)Cuenta San Juan (Jn. 11,16) "Tomás, llamado Dídimo, dijo a los demás: Vayamos también nosotros y muramos con Él". Aquí el apóstol demuestra su admirable valor. Un escritor llegó a decir que en esto Tomás no demostró solamente "una fe esperanzada, sino una desesperación leal". O sea: él estaba seguro de una cosa: sucediera lo que sucediera, por grave y terrible que fuera, no quería abandonar a Jesús. El valor no significa no tener temor. Si no experimentáramos miedo y temor, resultaría muy fácil hacer cualquier heroísmo. El verdadero valor se demuestra cuando se está seguro de que puede suceder lo peor, sentirse lleno de temores y terrores y sin embargo arriesgarse a hacer lo que se tiene que hacer. Y eso fue lo que hizo Tomás aquel día. Nadie tiene porque sentirse avergonzado de tener miedo y pavor, pero lo que sí nos debe avergonzar totalmente es el que a causa del temor dejemos de hacer lo que la conciencia nos dice que sí debemos hacer, Santo Tomás nos sirva de ejemplo.
Lastsup2.gif (20186 bytes)La segunda intervención: sucedió en la Última Cena. Jesús les dijo a los apóstoles: "A donde Yo voy, ya sabéis el camino". Y Tomás le respondió: "Señor: no sabemos a donde vas, ¿cómo podemos saber el camino?"(Jn. 14, 15). Los apóstoles no lograban entender el camino por el cual debía transitar Jesús, porque ese camino era el de la Cruz. En ese momento ellos eran incapaces de comprender esto tan doloroso. Y entre los apóstoles había uno que jamás podía decir que entendía algo que no lograba comprender. Ese hombre era Tomás. Era demasiado sincero, y tomaba las cosas muy en serio, para decir externamente aquello que su interior no aceptaba. Tenía que estar seguro. De manera que le expresó a Jesús sus dudas y su incapacidad para entender aquello que Él les estaba diciendo.Admirable respuesta:Y lo maravilloso es que la pregunta de un hombre que dudaba obtuvo una de las respuestas más formidables del Hijo de Dios. Uno de las más importantes afirmaciones que hizo Jesús en toda su vida. Nadie en la religión debe avergonzarse de preguntar y buscar respuestas acerca de aquello que no entiende, porque hay una verdad sorprendente y bendita: todo el que busca encuentra.
Le dijo Jesús: "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí" Ciertos santos como por ejemplo el Padre Alberione, Fundador de los Padres Paulinos, eligieron esta frase para meditarla todos los días de su vida. Porque es demasiado importante como para que se nos pueda olvidar. Esta hermosa frase nos admira y nos emociona a nosotros, pero mucho más debió impresionar a los que la escucharon por primera vez.
En esta respuesta Jesús habla de tres cosas supremamente importantes para todo israelita: el Camino, la Verdad y la Vida. Para ellos el encontrar el verdadero camino para llegar a la santidad, y lograr tener la verdad y conseguir la vida verdadera, eran cosas extraordinariamente importantes.
En sus viajes por el desierto sabían muy bien que si equivocaban el camino estaban irremediablemente perdidos, pero que si lograban viajar por el camino seguro, llegarían a su destino. Pero Jesús no sólo anuncia que les mostrará a sus discípulos cuál es el camino a seguir, sino que declara que Él mismo es el Camino, la Verdad y la Vida.
Notable diferencia: Si le preguntamos al alguien que sabe muy bien: ¿Dónde queda el hospital principal? Puede decirnos: siga 200 metros hacia el norte y 300 hacia occidente y luego suba 15 metros... Quizás logremos llegar. Quizás no. Pero si en vez de darnos eso respuesta nos dice: "Sígame, que yo voy para allá", entonces sí que vamos a llegar con toda seguridad. Es lo que hizo Jesús: No sólo nos dijo cual era el camino para llegar a la Eterna Feliz, sino que afirma solemnemente: "Yo voy para allá, síganme, que yo soy el Camino para llegar con toda seguridad". Y añade: Nadie viene al Padre sino por Mí: "O sea: que para no equivocarnos, lo mejor será siempre ser amigos de Jesús y seguir sus santos ejemplos y obedecer sus mandatos. Ese será nuestro camino, y la Verdad nos conseguirá la Vida Eterna".
El hecho más famoso de Tomás
Los creyentes recordamos siempre al apóstol Santo Tomás por su famosa duda acerca de Jesús resucitado y su admirable profesión de fe cuando vio a Cristo glorioso.
Santo Tomás ApóstolDice San Juan (Jn. 20, 24) "En la primera aparición de Jesús resucitado a sus apóstoles no estaba con ellos Tomás. Los discípulos le decían: "Hemos visto al Señor". El les contestó: "si no veo en sus manos los agujeros de los clavos, y si no meto mis dedos en los agujeros sus clavos, y no meto mi mano en la herida de su constado, no creeré". Ocho días después estaban los discípulos reunidos y Tomás con ellos. Se presento Jesús y dijo a Tomás: "Acerca tu dedo: aquí tienes mis manos. Trae tu mano y métela en la herida de mi costado, y no seas incrédulo sino creyente". Tomás le contestó: "Señor mío y Dios mío". Jesús le dijo: "Has creído porque me has visto. Dichosos los que creen sin ver".
Parece que Tomás era pesimista por naturaleza. No le cabía la menor duda de que amaba a Jesús y se sentía muy apesadumbrado por su pasión y muerte. Quizás porque quería sufrir a solas la inmensa pena que experimentaba por la muerte de su amigo, se había retirado por un poco de tiempo del grupo. De manera que cuando Jesús se apareció la primera vez, Tomás no estaba con los demás apóstoles. Y cuando los otros le contaron que el Señor había resucitado, aquella noticia le pareció demasiado hermosa para que fuera cierta.
Tomás cometió un error al apartarse del grupo. Nadie está pero informado que el que está ausente. Separarse del grupo de los creyentes es exponerse a graves fallas y dudas de fe. Pero él tenía una gran cualidad: se negaba a creer sin más ni más, sin estar convencido, y a decir que sí creía, lo que en realidad no creía. El no apagaba las dudas diciendo que no quería tratar de ese tema. No, nunca iba a recitar el credo un loro. No era de esos que repiten maquinalmente lo que jamás han pensado y en lo que no creen. Quería estar seguro de su fe.
Y Tomás tenía otra virtud: que cuando se convencía de sus creencias las seguía hasta el final, con todas sus consecuencias. Por eso hizo es bellísima profesión de fe "Señor mío y Dios mío", y por eso se fue después a propagar el evangelio, hasta morir martirizado por proclamar su fe en Jesucristo resucitado. Preciosas dudas de Tomás que obtuvieron de Jesús aquella bella noticia: "Dichosos serán los que crean sin ver".

La Musica Regalo de Dios por Miguel Vazquez


"LA MUSICA REGALO DE DIOS"

Orígenes y algunas de sus fuentes.

Por Miguel Vázquez Aguilar.

La polifonía determina toda la música de nuestro mundo. Como en la
historia del espectáculo, la caída del imperio romano parece suponer
una interrupción de la tradición musical. ¿Qué hay de griego o de
romano en las primeras monodias litúrgicas que han llegado a nosotros?
porque la tradición se reanuda a partir de los monasterios y de las
iglesias, únicos y privilegiados depositarios de la cultura destruida.
A. Salazar, dice: "La música primitiva de la iglesia entronca
directamente con los orígenes mismos de su credo y de sus primeros
adeptos: por una parte, israelitas refugiados en roma que seguían
practicando las formas musicales de la sinagoga y, por otra, esclavos
griegos que llevaban a sus reuniones modos y costumbres de canto
procedente de la tradición helénica". La recitación de los salmos a la
manera de la sinagoga, al compás de una cítara o de una lira pulsada
(psallo, psallein significa, en griego pulsar), está en los inicios de
las reuniones cristianas de la iglesia (en griego, ekklesia significa
reunión): de modo que volvemos a encontrarnos con Oriente (más
que con la persistencia de la tradición clásica) en los inicios de
esta reanudación de la cultura musical. La ausencia de instrumentos,
en esta primitiva música religiosa, puede explicarse por la renuncia
a ellos hecha por los cristianos por creerlos propios de las orgías,
cantadas y sobre todo danzadas, de la Roma imperial. Así, en los
comienzos de esta tradición, que ya no se interrumpe, encontramos la
música vocal.

El Edicto de Milán, que decreta la libertad de los cristianos para
practicar sus cultos, fue proclamado por Constantino el Grande en
313. Pero la completa cristianización del mundo romano no se produce
hasta avanzado el siglo VI, y aún en el VII se hallan focos rurales
resistentes. El filósofo Boecio (480-524), autor del tratado De
la consolación por la filosofía, por quien tenemos noticias de la
notación alfabética, es todavía un pagano, o, por lo menos, un
cristiano de ideología que nunca llevó a la práctica. Pero durante
toda esta época se concentra la música eclesiástica de las antífonas
y de los himnos: es decir, los cantos que luego se recopilarán en el
llamado Antifonario romano.

Uno de los grandes compositores de himnos de la Iglesia latina fue
san Ambrosio de Milán (340-397). En su tiempo hubo disputas en torno
a la música: se tenían por impías y hasta heterodoxas determinadas
melodías que a través del Asia Menor procedían de la música griega.
A san Ambrosio le acusaron de poner un excesivo encanto melódico en
sus himnos. El replicó, porque creía en la labor apostólica de la
música. En efecto, los himnos ambrosianos actuaron con eficacia y
se extendieron por las provincias romanas de Occidente, aunque el
rito local de Roma no los había acogido oficialmente a comienzos del
siglo XII. Pero persistían a pesar de que la reforma de san Gregorio
(590-604) tendió, principalmente, a combatir el canto ambrosiano y

a unificar el canto litúrgico en toda la iglesia. Junto al canto
ambrosiano existía el canto gálico, propio de la iglesia de las
Galias, y el canto mozárabe de la España visigótica (abolido por
el papa Urbano II, en el siglo XI, persiste hoy en la diócesis de
Toledo).A estas formas musicales de la iglesia latina sucedió el
llamado
Canto gregoriano. Impropiamente, por cierto, ya que no fue el viejo
repertorio de san Gregorio (llamado viejo romano) , que éste había
impuesto a las diócesis, predicándolo casi como una misión, lo que se
impuso, un nuevo canto ordenado por Carlomagno en todos sus estados,
creyendo defender el viejo gregoriano. Y aún este nuevo gregoriano
carolingio ha de sufrir importantes modificaciones.

Continuara..............................




                                                  Gran Compositor de Himnos de
                                                              La Iglesia Latina.

La Fiesta Pascual


La fiesta principal de la Iglesia
La pascua es la fiesta principal y mas antigua de los cristianos. Es el corazón del año litúrgico. León I la llama la fiesta mayor (festum festorum), y dice que la Navidad se celebra en preparación para la Pascua (Sermón xvii en Exodum). 
La pascua conmemora la Resurrección del Cordero Inmolado: Jesucristo. Manifiesta la victoria ganada en la Cruz por Jesús sobre el demonio. Los hombres estábamos bajo la esclavitud de Satanás pero en Cristo tenemos vida nueva.   
La fiesta de la Pascua vincula el Antiguo y el Nuevo Testamento.
Hay una continuidad histórica y religiosa entre La Pascua judía y la cristiana ya que Cristo murió el primer día de la fiesta judía de la Pascua, que celebra la liberación por mano de Dios del pueblo judío de la esclavitud de Egipto. 
Tiene además un profundo simbolismo ya que la muerte de Jesucristo cumple la Antigua Ley, sobre todo en lo referente al cordero pascual que los judíos comen la noche víspera del 14 de Nisan.  Cristo, es inmolado el mismo día de la pascua judía, en que se inmolaban los corderos en el templo. Jesús es el Cordero Pascual que nos libera del pecado.  Por eso nuestra pascua, como la judía recuerda el paso de Israel por el Mar Rojo, el cordero pascual, la columna de fuego que guiaba a Israel, etc.  Pero ahora con un significado mas completo.